Lo que caracteriza a la persona es ser una unidad bio-psíquico-espiritual, una presencia consciente y creadora en el mundo, confiada a su libertad y responsabilidad, en medio de otras personas con las que no sólo debe convivir, sino autoconstruirse mediante la interacción con ellas y responder así al llamado de una misión trascendente.
Hablamos del educando como protagonista, desarrollando su autonomía para trabajar, comunicarse, desenvolverse y lograr un día la autoría de que es capaz de decir, hacer y sentir.
Académicamente, el Colegio San Alfonso se propone formar alumnos con un perfil orientado hacia el protagonismo en el desarrollo de las capacidades, habilidades y destrezas planificadas en el PCI y con una sólida formación de hábitos que les posibiliten el trabajo responsable y autónomo en todas las áreas del saber.
La formación de los niños y jóvenes hoy en día nos debe llevar a educarnos mutuamente en una ética de la solidaridad y del servicio desinteresado.